
La noche del lunes residentes y turistas pudimos apreciar un espectáculo único: a la belleza natural de Bariloche se le sumó el fenómeno meteorológico.
El lunes fue otro de los tantos días calurosos en Bariloche. El termómetro marcó una máxima de 31,4 grados y el cielo estaba cubierto por grandes nubes que anticipaban lo que se desencadenó más tarde. A partir de la medianoche, una tormenta más propia para una zonal tropical que para la Patagonia, azotó la ciudad para la sorpresa de residentes y turistas.
Rayos y centellas en Bariloche: el pronóstico auspicia un invierno eléctrico!
Que Dios nos ayude a los Grin!












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Todos a la mesa para disfrutar de una buena cena barilochense
Con Ceci... (y pato... bue... sin palabras)
Paula disfrutando de sus frutillas
La interminable isla flotante con sabayon
Pato encargandose de la isla flotante que Jimena no termino
Con Cecilia en el Catamarán, rumbo a Puerto Blest
Primitas en casa... (después de ser víctimas del sol Barilochense!)





