
La noche del lunes residentes y turistas pudimos apreciar un espectáculo único: a la belleza natural de Bariloche se le sumó el fenómeno meteorológico.
El lunes fue otro de los tantos días calurosos en Bariloche. El termómetro marcó una máxima de 31,4 grados y el cielo estaba cubierto por grandes nubes que anticipaban lo que se desencadenó más tarde. A partir de la medianoche, una tormenta más propia para una zonal tropical que para la Patagonia, azotó la ciudad para la sorpresa de residentes y turistas.
Rayos y centellas en Bariloche: el pronóstico auspicia un invierno eléctrico!
Que Dios nos ayude a los Grin!
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